La Paz sede de los Bolivarianos 2029: nueva apuesta deportiva y económica
Lo esencial: La Paz fue designada sede de los Juegos Bolivarianos 2029, lo que representa un gran orgullo a nivel deportivo regional, pero también un reto económico internacional.
- Debe hacer una inversión estimada de entre 124 y 130 millones de bolivianos, en un contexto de restricciones fiscales y deuda creciente para Bolivia.
Por qué importa: La organización del evento llega cuando el país enfrenta presión sobre el gasto público y limitada capacidad fiscal, lo que convierte esta decisión en un compromiso económico de alto impacto que podría repetir errores del pasado.
- El margen de error es bajo sin importar si los recursos provienen de financiamiento público, reasignación presupuestaria o endeudamiento.
El antecedente clave: Los Juegos Bolivarianos de 1993 en Cochabamba y Santa Cruz dejaron infraestructura deportiva, pero el impacto económico fue limitado y de corta duración.
- No hubo un plan de uso sostenible de los escenarios y la infraestructura quedó subutilizada.
- El turismo generado fue temporal y el patrón se repitió en menor escala con los Juegos Bolivarianos de la Juventud 2024 en Sucre.
Los números: Las cifras de eventos deportivos en Bolivia muestran un patrón de inversión alta con retornos inciertos.
Comparación de eventos deportivos en Bolivia
Juegos Bolivarianos 1993, 2024 y proyección 2029| Evento | Año | Inversión estimada | Impacto económico | Principal problema |
|---|---|---|---|---|
| Juegos Bolivarianos Cochabamba – Santa Cruz |
1993 | No consolidado | Bajo y temporal | Infraestructura sin uso sostenible |
| Bolivarianos de la Juventud Sucre |
2024 | 82,8 millones Bs | Moderado, corto plazo | Impacto económico limitado |
| Juegos Bolivarianos La Paz |
2029 | 124–130 millones Bs (estimado) | Aún incierto | Riesgo de sobrecostos y baja sostenibilidad |
Qué se espera: Durante los Juegos aumenta la ocupación hotelera, crece el consumo en restaurantes y transporte, y se activa el comercio informal.
- Después del evento, la demanda cae rápidamente, el empleo generado desaparece y la infraestructura queda subutilizada.
- En Valledupar 2017, solo una minoría de comerciantes reportó beneficios directos y el impacto se limitó a visibilidad más que a ingresos sostenidos.
Sí, pero: La Paz tiene una base turística importante, aunque enfrenta limitaciones que condicionan el impacto del evento.
- La capacidad hotelera es ajustada, existen problemas de transporte y congestión, y la coordinación institucional es débil.
- Sin una estrategia de turismo deportivo a largo plazo, el efecto económico no se consolidará.
Entre líneas: La elección de Bolivia por parte de la Organización Deportiva Bolivariana responde a una lógica de posicionamiento regional más que económica.
- Los Juegos funcionan como herramienta de proyección internacional, integración regional y construcción de imagen país, beneficios de soft power que son reales pero difíciles de traducir en ingresos concretos.
- El escenario económico se mueve entre dos extremos: optimista, con una inversión de 130 millones y retornos estimados entre 150 y 180 millones (ganancia moderada); y pesimista, con costos que podrían subir a 150 millones frente a ingresos de 100 a 130 millones, lo que implicaría un impacto fiscal negativo.
La conclusión: Bolivia enfrenta tres riesgos principales: sobrecostos y presión fiscal, impacto económico limitado y temporal, e infraestructura subutilizada.
- La diferencia entre éxito y fracaso no estará en el evento en sí, sino en si Bolivia logra convertir esta vitrina en desarrollo sostenible o termina repitiendo un patrón conocido de inversión alta, impacto breve y beneficios difusos.
