La inflación puede superar el peligroso 20% en 2026 aun sin crisis
Lo esencial: El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta para Bolivia una inflación del 20,7% al cierre de 2026, cifra que podría alcanzarse sin necesidad de eventos de shock o crisis, y a pesar de los dos meses de inflación negativa registrados este año.
Por qué importa: Una inflación de doble dígito erosiona rápidamente el poder adquisitivo de los bolivianos y activa una inercia donde los precios suben “por si acaso”.
- Este escenario aumenta la presión sobre el mercado de divisas y configura lo que los economistas llaman estanflación: recesión combinada con inflación sostenida.
Los números: La aritmética del 20% no requiere hiperinflación para materializarse.
- La inflación acumulada de enero a marzo de 2026 es de apenas 0,34%, debido al impacto de febrero (–0,62%) y marzo (–0,34%).
- Sin embargo, la inflación acumulada a 12 meses se mantiene entre el 15,05% y el 17,41%.
- Basta con un incremento mensual sostenido de entre 1,5% y 2,5% durante el resto del año para superar el 20%.
Estado actual: Las razones de fondo que sustentan la proyección del FMI persisten en la economía boliviana.
- El déficit fiscal persistente genera presión inflacionaria constante al mantener el gasto público por encima de los ingresos.
- La escasez de dólares y la caída de reservas internacionales encarecen las importaciones y alimentan el mercado paralelo.
- La economía apunta a un decrecimiento del –3,3% para 2026, según el FMI, y de -3,2%, según el Banco Mundial.
- La crisis de combustibles, con caída en la producción de gas natural y dependencia de carburantes importados, presiona los costos logísticos.
Retiro total de subsidios
- Tras el incremento de diciembre (83% en gasolina y 163% en diésel), se prevé que en junio podría concretarse un retiro total de subsidios o ajustes adicionales.
- Este nuevo retiro, puede subir entre 3 y 4% la inflación, contribuyendo así al total del 20,7% proyectado por el FMI.
Qué dicen: Los economistas advierten sobre la fragilidad de los datos recientes y la necesidad de ajustes estructurales.
- Gonzalo Chávez Álvarez califica los datos negativos del INE como un “milagro estadístico” y advierte que la economía está entrando en una “estanflación reprimida”, señalando que el FMI ha “entrado en razón” al mostrar una versión “sin filtros” de la fragilidad macroeconómica.
- Gary Antonio Rodríguez y Jaime Dunn coinciden en que sin un ajuste fiscal y mayor inversión para atraer divisas, la inflación de dos dígitos será inevitable.
- Fernando Romero añade que, aunque comer fue más barato en febrero, el efecto es temporal y no refleja una recuperación del poder adquisitivo.
Sí, pero: El Gobierno de Rodrigo Paz apuesta por una ruta distinta basada en la reactivación económica a través de la desregulación con el programa “Tranca Cero” y medidas graduales para evitar shocks bruscos.
- La proyección oficial es más optimista: una inflación de entre el 12% y 17%, significativamente menor a la del FMI.
Entre líneas: El FMI advierte que el superávit en la cuenta corriente boliviana es un espejismo: no se debe a más exportaciones, sino a que el país ha “dejado de comer” (importar) por falta de dólares.
- El organismo recomienda un ajuste fiscal severo, reformas en los subsidios a hidrocarburos y la normalización del sector externo para recuperar reservas.
Qué sigue: En los próximos días, la atención se centrará en la publicación de los datos oficiales de crecimiento del PIB por parte del INE y en las políticas que adopten las nuevas autoridades regionales (alcaldes y gobernadores), donde la crisis de divisas y el costo de vida serán los ejes centrales.
