Dos meses de “inflación negativa” en Bolivia, ¿por qué?
Lo esencial: Bolivia registró inflación negativa por segundo mes consecutivo: -0,34% en marzo y -0,62% en febrero, según el INE, pese al retiro de subsidios a combustibles en diciembre que elevó la gasolina 83% y el diésel 163%.
Por qué importa: Los datos contradicen las proyecciones de economistas que anticipaban alzas generalizadas tras el shock de combustibles, generando un debate sobre la confiabilidad de las mediciones oficiales.
- Aunque el primer trimestre de 2026 acumula apenas 0,34% de inflación, el indicador a 12 meses se mantiene entre 15,05% y 17,41%, lo que significa que los precios siguen muy por encima del año anterior.
Los números: La trayectoria del IPC muestra volatilidad extrema en el último año, con picos en mayo (+3,65%) y junio (+5,21%) de 2025, cerrando ese año con inflación acumulada superior al 20%.
Inflación mensual del IPC en Bolivia
Variación mensual del Índice de Precios al Consumidor · Abril 2025 – Marzo 2026
Fuente: Banco Central de Bolivia (BCB) / Instituto Nacional de Estadística (INE)Junio 2025
Enero 2026
Febrero 2026
Estado actual: En marzo, los productos con mayor caída fueron tomate, transporte interdepartamental en ómnibus, plátano, carne de res sin hueso, manzana y arroz.
- Los productos que subieron incluyen carne de pollo, almuerzo, arveja verde, lechuga, huevos y quesos.
Las hipótesis: Los especialistas plantean cuatro posibilidades para explicar la inflación negativa pese al alza de combustibles.
- Transmisión diferida del shock: el ajuste en logística y distribución tarda meses en trasladarse al consumidor final, ya que los negocios suelen ajustar precios de forma gradual.
- Factores estacionales: entre enero y marzo aumenta la oferta de productos agrícolas debido a las cosechas, arrastrando hacia abajo el IPC dado el peso de alimentos frescos en la medición.
- Caída de la demanda: ante la crisis, los consumidores reducen gastos, obligando a comercios a moderar precios o realizar descuentos para incentivar ventas.
- La cuarta posibilidad es la manipulación de datos.
Qué dicen: El economista Gonzalo Chávez Álvarez calificó los resultados, ya en marzo pasado, como un “milagro estadístico” y cuestionó la metodología del INE.
- “Resulta que después de los incrementos más vigorosos en los precios de los hidrocarburos… uno esperaría que los precios comenzaran a trotar con cierto entusiasmo. Pero no… aquí hay algo que suena ligeramente rarito”, señaló Chávez, sugiriendo que podría existir una “alquimia numérica”.
- “Comer fue relativamente más barato en febrero… pero el poder adquisitivo no se ha recuperado y solo ha dejado de deteriorarse momentáneamente”, advirtió el economista Fernando Romero, subrayando que no se trata de una deflación estructural.
Sí, pero: Romero advierte que persisten problemas de fondo como el déficit fiscal y la falta de liquidez en las reservas, lo que impide hablar de una recuperación real del poder adquisitivo.
Qué sigue: Organismos internacionales y analistas locales previeron que la inflación anual podría cerrar entre 15% y 20% debido a escasez de divisas, déficit fiscal persistente y presión sobre el tipo de cambio paralelo. Se espera que el impacto del combustible termine de filtrarse al resto de la economía en los próximos meses.
