Sube el petróleo, aumenta la subvención y faltan dólares: ¿combustibles más caros después de junio?
Lo esencial: Bolivia enfrenta una decisión económica crucial en junio cuando vence el congelamiento de seis meses en los precios de combustibles establecido por el Gobierno. El alza internacional del petróleo, que llegó a $us 99,64 por barril, reactivó la subvención estatal justo cuando las reservas en divisas cayeron a apenas $us 52 millones tras el pago de deuda externa.
Por qué importa: El Estado enfrenta el dilema de trasladar el aumento del costo internacional al consumidor o seguir asumiendo un déficit fiscal que las reservas actuales difícilmente pueden sostener. Bolivia importa más del 90% del diésel y más del 50% de la gasolina que consume, lo que agrava la presión sobre las arcas públicas en un contexto de precios petroleros al alza.
Los números: Las cifras muestran la magnitud de la crisis de liquidez y la presión sobre los combustibles.
- Petróleo WTI: subió 5,46% alcanzando 99,64 dólares por barril.
- Reservas en divisas: cayeron a 52 millones de dólares, mientras que en diciembre de 2025 el valor era de al menos 500 millones.
- Pago de deuda externa en marzo: más de 500 millones de dólares.
- Dependencia de importación: más del 90% del diésel y más del 50% de la gasolina.
- Precios actuales congelados: gasolina especial Bs 6,96 y diésel Bs 9,80.
Estado actual: El vicepresidente de Operaciones de YPFB, Sebastián Daroca, reconoció que el país ha vuelto a generar una subvención a los carburantes debido a que los costos de importación han superado los precios internos fijados administrativamente.
- El Decreto 5516 mantiene los precios congelados, pero establece que al término del periodo de seis meses los costos serán evaluados según la evolución del mercado global.
Contexto: La política económica del actual Gobierno, encabezado por Rodrigo Paz, se ha centrado en un retiro ordenado de los subsidios para reducir el déficit fiscal y la dependencia de la deuda.
- El Decreto 5516 declaró una “emergencia económica y energética” para justificar el ajuste, buscando alinear los precios internos con los costos reales tras décadas de subvenciones que consumían miles de millones de dólares anualmente.
Entre líneas: Analistas coinciden en que un precio del petróleo alto y sostenido representa un argumento técnico para elevar el costo de la gasolina y el diésel en el mercado interno una vez concluya el congelamiento en junio. Chile ya ajustó sus precios al alza, elevando el litro de gasolina de 1,3 a 1,7 dólares, lo que podría presionar las decisiones bolivianas.
Qué dicen: Las autoridades reconocen la complejidad del escenario actual.
- Sebastián Daroca (YPFB): Confirmó que Bolivia “ha vuelto a generar una subvención a los carburantes”.
- José Gabriel Espinoza (Ministro de Economía): El pago de marzo fue “el mayor pago de deuda externa en la historia del país”.
Qué sigue: El Gobierno debe sopesar la sensibilidad social y la conflictividad que generan los incrementos en los hidrocarburos. Ante el riesgo de protestas, el Ejecutivo podría evaluar una subida moderada, una nueva ampliación temporal del congelamiento o mecanismos de protección focalizada para los sectores más vulnerables y productivos.
