Tras perder poder nacional, el masismo resiste en otras siglas
El Post
Lo esencial: Tras no participar con su sigla en las subnacionales 2026, el masismo supervive camuflado en otras siglas, principalmente Alianza Unidos por los Pueblos (A-UPP), que lidera la carrera por la gobernación de Cochabamba con Leonardo Loza y ganó alcaldías en zonas rurales.
Por qué importa: La resistencia electoral del masismo revela que, pese a su colapso nacional en 2025, ninguna otra fuerza política ha logrado ocupar el vacío social que dejó en sectores populares, campesinos y sindicatos cocaleros.
- Los últimos recuentos de actas electorales daban por descontada la victoria total de Loza en Cochabamba al haber superado el 40% mínimo y constituirse en el virtual próximo Gobernador.
- Los analistas prevén que Loza utilizará la exigencia del esquema 50/50 de distribución de recursos como herramienta para desgastar al Gobierno central y reposicionar al masismo hacia 2030.
Los números: La caída del MAS se refleja en una línea de tiempo comparativa de su presencia territorial.
- Subnacionales 2021: hegemonía absoluta con 240 de 336 alcaldías (más del 70% del país).
- Nacionales 2025: colapso con solo 2 escaños en Diputados y pérdida total de representación en el Senado.
- Subnacionales 2026: A-UPP ganó los cinco municipios del trópico cochabambino (Villa Tunari, Chimoré, Shinahota, Bulo Bulo y Puerto Villarroel).
- Hasta la fecha, se contabilizaban aproximadamente 12 alcaldías en el país, aunque reportes periodísticos hablan de “más de cien” municipios con otras siglas.
El antecedente clave: La crisis del masismo tiene su origen en la pugna interna entre el “evismo” y el “arcismo”, que fracturó la cohesión del partido antes de las elecciones de 2025.
- Los expertos califican este proceso como una “autoaniquilación” electoral a nivel nacional, aunque las estructuras sociales de base permanecieron activas en regiones específicas.
Liderazgo en el masismo: Los principales líderes masistas se encuentran en situaciones divergentes que limitan su capacidad de dirección centralizada.
- Evo Morales tiene orden de aprehensión por trata de personas y estupro, y permanece oculto y protegido en Chapare, pero mantiene influencia sobre estructuras sociales.
- Luis Arce se halla preso en el penal de San Pedro por delitos relacionados con el Fondo Indígena.
- Andrónico Rodríguez está invisibilizado en Chapare, mientras emergen liderazgos regionales como Leonardo Loza que apuestan por la descentralización del poder.
Qué dicen: Expertos coinciden en que el masismo atraviesa una fase de “transformación táctica”.
- “La derrota del MAS en 2025 no significa su desaparición. La rearticulación política pasa por reconstruir redes sociales y liderazgos descentralizados”, afirmó Jonas Wolff, politólogo.
- “El MAS busca reconstruir liderazgo desde los niveles regionales. La pugna interna fragmentó al partido, pero no eliminó su capacidad de influencia territorial”, señaló José Luis Exeni, analista.
- María Teresa Zegada indicó que, si bien hubo un “voto de protesta” contra el MAS en 2025, su base tradicional sigue vigente en ciertos departamentos.
Entre líneas: Territorialmente, la fortaleza oculta del masismo reside en zonas rurales, sindicatos cocaleros y organizaciones comunitarias de Cochabamba, Oruro y Potosí.
- Se prevé que militantes masistas actualmente amparados por siglas locales independientes busquen articularse con el proyecto masista una vez consolidados en el poder municipal y de la Gobernación de Cochabamba.
Qué sigue: En los próximos días, el Tribunal Supremo Electoral publicará los resultados consolidados de los 335 municipios.
- La atención se centrará en la confirmación de la segunda vuelta en Cochabamba, donde el masismo buscará demostrar que su estructura de poder sigue siendo determinante.
