ENDE al borde del colapso: deuda de Bs 21.000 millones y alta dependencia del gas
El Post
Lo esencial: La Empresa Nacional de Electricidad (ENDE Corporación) enfrenta un escenario de extrema vulnerabilidad con una deuda acumulada que supera los 21.000 millones de bolivianos, comprometiendo seriamente su sostenibilidad a corto y mediano plazo, según el Informe de Rendición Pública de Cuentas 2025.
Por qué importa: El presidente de ENDE, Oscar Mario Larrain Saavedra, advirtió que de no revertirse esta situación en los próximos dos o tres años, la empresa enfrentará dificultades críticas, y los niveles actuales de deuda actúan como un freno para atraer nuevos inversionistas necesarios para la expansión del sector.
El problema de fondo: La crisis financiera se ve agravada por una vulnerabilidad estructural en la matriz energética del país.
- 75% de la generación eléctrica depende de plantas termoeléctricas alimentadas por gas.
- Solo 25% proviene de fuentes renovables o hidroeléctricas.
- Esta dependencia obliga al Estado a mantener elevados subsidios en la tarifa eléctrica.
Los números críticos: Los proyectos de transición energética registran retrasos significativos que profundizan la crisis.
- Proyectos solares y eólicos: hasta 4 años de retraso respecto al cronograma original.
- Ejecución presupuestaria 2025 para preinversión: apenas 21%.
- Hidroeléctrica Ivirizu (290 MW): 6 años de demora, sobrecosto de 880 millones de bolivianos.
- Línea de interconexión Miguillas: desfase de una década, avance financiero de 0,1% pese a presupuesto de 503 millones.
- Potencia renovable pendiente: 676 MW necesarios para reducir la quema de combustibles fósiles.
Contexto normativo: El sector eléctrico se rige por una ley que data de 1994. El presidente de ENDE señaló que durante las últimas dos décadas no se ha logrado actualizar esta legislación para ponerla a la vanguardia de los desafíos actuales, dificultando la implementación de un modelo de gestión más eficiente.
Qué dicen: Los expertos diagnostican una crisis estructural que requiere reformas profundas.
- Exministro Álvaro Ríos: Bolivia atraviesa una crisis energética estructural debido a la caída en producción de gas y falta de nuevas reservas; sin incentivos agresivos para exploración y seguridad jurídica para capital privado, será imposible revertir la declinación productiva.
- Expertos y analistas sugieren apertura del mercado energético, reducción del rol monopólico del Estado y eliminación gradual de subsidios fiscalmente insostenibles.
Entre líneas: Las propuestas apuntan a facilitar la participación privada en generación y transmisión, así como establecer un esquema de precios más realista que refleje los costos internacionales, evidenciando un posible cambio de modelo en el sector energético boliviano.
Qué sigue: La Hidroeléctrica Ivirizu postergó su entrada en operación hasta 2026, mientras que la línea de interconexión del proyecto Miguillas proyecta su nueva fecha de operación para 2029, manteniendo al sector en situación crítica por varios años más.
