Sólo una gobernadora y una alcaldesa de ciudad capital en estas elecciones
El Post
Lo esencial: Las elecciones subnacionales del 22 de marzo dejaron solo una gobernadora en Bolivia —Gabriela de Paiva en Pando, con más del 45% de los votos— y una alcaldesa de ciudad capital en Sucre, donde Fátima Tardío (20,2%) y María Teresa Dalenz (18,8%) lideraban el conteo hasta este martes, según resultados preliminares.
Por qué importa: El resultado confirma que los cargos ejecutivos siguen siendo espacios cerrados para las mujeres en Bolivia, pese al avance simbólico de la primera gobernadora en la historia del país.
- De nueve gobernaciones en disputa, solo una será liderada por una mujer; de diez alcaldías de ciudades principales, apenas una quedará en manos femeninas.
Los números: La disparidad nace desde las candidaturas, donde las mujeres fueron minoría sistemática en los cargos de mayor visibilidad:
- Solo 11 mujeres compitieron por gobernaciones a nivel nacional, representando aproximadamente el 12% de las 94 candidaturas registradas para este cargo.
- Apenas 10 mujeres fueron candidatas a alcaldías de capitales de un total de 108 aspirantes habilitados, equivalente a un 9,3%.
- A nivel nacional, las mujeres representaron solo el 18,8% de las candidaturas a alcaldías (493 de 2.624 postulaciones).
El desglose por regiones: La presencia de candidatas varió drásticamente entre departamentos, con algunos sin ninguna mujer en la contienda por la gobernación:
- Gobernaciones: Pando tuvo 3 mujeres (37,5%), Beni 3 (30%), Cochabamba 2 (16,7%), Oruro 2 (14,3%), La Paz 1 (5,3%). Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija registraron cero candidatas.
- Alcaldías capitales: Santa Cruz de la Sierra tuvo 2 candidatas (Angélica Sosa e Ingrid Schamisseddine), El Alto 1 (Bárbara Calderón), Cochabamba 1 (Rocío Molina), Sucre 2 (Fátima Tardío y María Teresa Dalenz). La Paz tuvo 17 candidatos varones y ninguna mujer.
El antecedente clave: El progreso en representación femenina en cargos ejecutivos ha sido notablemente lento durante la última década:
- 2015: Cero gobernadoras y solo 29 alcaldesas de 339 municipios (8,5%), con presencia casi nula en ciudades capitales.
- 2021: Nuevamente cero gobernadoras. Solo el 6% de municipios fueron ganados por mujeres, destacando únicamente Eva Copa en El Alto como alcaldesa de uno de los 10 municipios más grandes del país.
Las figuras mediáticas: Varias candidatas captaron la atención de la prensa nacional durante la campaña, aunque la mayoría no logró triunfos:
- Angélica Sosa (Santa Cruz): Marcada por su pasado en gestión municipal y por controversias judiciales. No ganó.
- Rocío Molina (Cochabamba): Experiodista y senadora del MAS, enfrentó procesos de inhabilitación por supuesta falta de residencia. No ganó.
- Eva Copa (El Alto): Alcaldesa en ejercicio y referente central en la agenda mediática. Su partido fue inhabilitado para estas elecciones.
Qué dicen: Expertas señalan que el problema radica en barreras estructurales dentro del sistema político, no en el electorado:
- “Hay un reiterado rechazo o discriminación a que mujeres estén como candidatas a alcaldesas. Los ejecutivos siguen siendo espacios cerrados para las mujeres”, afirmó Tania Sánchez, directora de la Coordinadora de la Mujer.
- Gabriela Murillo Paz, analista, subraya que las normas bolivianas garantizan paridad en cargos legislativos, pero no obligan a incluir mujeres en candidaturas a gobernaciones o alcaldías, “permitiendo que los partidos eviten postularlas donde se gana poder”.
- Sandra Verduguez, observadora electoral, describe el fenómeno como un “cumplimiento formal de la paridad, pero no sustantivo”, donde las mujeres suelen ser relegadas a suplencias.
Entre líneas: Bolivia tiene paridad consolidada en el papel y en lo legislativo, pero una exclusión sistemática en lo ejecutivo.
- Las mujeres alcanzan la paridad en cargos legislativos debido a la obligatoriedad de la ley, pero son excluidas de los cargos donde se concentra el poder real y el presupuesto.
Qué sigue: Lo que viene después de estos comicios es la necesidad urgente de transformar las reglas internas de los partidos políticos y los mecanismos legales para que la paridad sea obligatoria también en los cargos de gobernadores y alcaldes.
