Las mayorías absolutas también traen problemas: débil fiscalización
El Post
Lo esencial: Las victorias contundentes, como las de Manuel Saavedra en Santa Cruz (71% de votos) y Manfred Reyes Villa en Cochabamba (47%), otorgan control casi absoluto de los concejos municipales, pero también generan otro tipo de preocupaciones: el debilitamiento de la fiscalización y los contrapesos democráticos en ambas ciudades.
Por qué importa: El dominio oficialista en los órganos legislativos locales tiende a diluir el rol de equilibrio de poder que deben ejercer los concejales. Cuando las comisiones clave y la agenda legislativa quedan supeditadas a un solo bloque político, la fiscalización deja de ser un proceso independiente y se convierte en una dinámica interna condicionada por el propio oficialismo.
Los números: Los resultados preliminares de las elecciones subnacionales consolidaron mayorías abrumadoras para los ganadores.
- Santa Cruz: Manuel Saavedra (VOS) obtuvo 71% de votos y aseguraría 9 de 11 escaños del Concejo.
- Cochabamba: Manfred Reyes Villa (APB-Súmate) logró 47% y cuenta con 6 concejales asegurados, disputando un séptimo.
Qué dicen: Los alcaldes electos celebran la gobernabilidad mientras expertos alertan sobre los riesgos.
- Manuel Saavedra afirmó que el control total le facilitará ejecutar su plan de gobierno “sin obstáculos”.
- Manfred Reyes Villa destacó que la mayoría garantiza la “gobernabilidad” necesaria para dar continuidad al progreso.}
- La politóloga Marisel Hinojosa advierte que no contar con concejales de oposición significativos conlleva riesgos inherentes para la transparencia.
El problema de fondo: Según Hinojosa, al ser resultados de una elección popular directa y abrumadora, los alcaldes no necesitan realizar alianzas partidarias de ningún tipo, lo que reduce los espacios tradicionales de negociación y control político externo.
- La fiscalización más rigurosa suele ser ejercida por los partidos de oposición, dado que estos tienen acceso directo a la información y poseen poder de veto sobre las decisiones.
Los riesgos identificados: Los especialistas señalan múltiples obstáculos para el control efectivo de las gestiones municipales.
- El manejo discrecional de tiempos y la entrega de informes incompletos reducen la capacidad de análisis técnico.
- La aprobación de normas con carácter de urgencia por mayorías disciplinadas limita la profundidad del análisis.
- La “falta de consecuencias” ante posibles observaciones debido a que la lealtad partidaria se impone sobre la independencia institucional.
- Decisiones menos debatidas podrían generar un progresivo debilitamiento de la institucionalidad democrática local.
Sí, pero: Hinojosa analiza que ante la falta de una estructura orgánica sólida en las fuerzas políticas ganadoras, las bancadas legislativas podrían dividirse internamente. Estas fracturas podrían formar su propia oposición interna, lo cual resultaría favorable solo si su motivación es realizar una fiscalización real sobre irregularidades y no simplemente una disputa por espacios de poder.
Qué sigue: La ausencia inicial de una oposición legislativa robusta se presenta como una oportunidad para que las juntas vecinales y organizaciones civiles fortalezcan su protagonismo. Estas instancias de control social podrían retomar su rol fiscalizador y reivindicar su imagen, convirtiéndose en el mecanismo institucionalizado para vigilar la transparencia de las futuras gestiones municipales.
