Entra en vigencia el incremento salarial del 20%, pero con amenazas al empleo
El Post
Lo esencial: El 2 de enero de 2026 entrará en vigencia un incremento del 20% al salario mínimo nacional en Bolivia, que pasará de Bs 2.750 a Bs 3.300, según el Decreto Supremo 5503. El Gobierno presenta la medida como protección social en una “emergencia económica”, pero el sector privado y analistas advierten sobre impactos adversos en la estabilidad laboral.
Por qué importa: El incremento podría tener un efecto contrario al buscado, pues el costo laboral para los empleadores casi se duplica al sumar beneficios sociales, aportes a la Gestora, cajas de seguridad y subsidios familiares, lo que podría derivar en menos contrataciones y racionalización de plantillas actuales.
El problema de fondo: El economista Germán Molina califica la medida como una política de “shock” y “heterodoxa” que ha generado alarma en el sector empresarial. Las empresas deberán “pensar más de una vez” antes de contratar nuevo personal y podrían replicar la política de optimización que el propio Gobierno ordenó para el sector público.
Qué dicen: El sector privado cuestiona la falta de diálogo en la decisión.
- Jean Pierre Antelo (presidente de la Cainco): El salario mínimo “repite esquemas que ya mostraron límites, al no surgir de un diálogo tripartito entre trabajadores, sector privado y Estado”.
- Antelo agregó que Bolivia necesita “políticas que atraigan divisas, impulsen la producción, fortalezcan la inversión y sostengan el empleo”.
Sí, pero: El incremento no beneficia a toda la fuerza laboral del país. No alcanza a quienes trabajan bajo contratos por servicios, consultorías, servicios profesionales o contratos civiles y comerciales, cuyos pagos se definen como honorarios y no como salario, según el Código Civil.
Las medidas paralelas: Para mitigar el impacto, el Gobierno dispuso medidas de austeridad.
- Congelamiento salarial en el sector público para 2026, con excepciones para salud, educación y defensa.
- Prohibición de nuevas contrataciones estatales y racionalización de gastos corrientes.
- Incentivos fiscales que permiten a empleadores computar el 50% de las contribuciones patronales como pago a cuenta del IVA para salarios bajos.
Contexto: En los últimos cinco años, el salario mínimo en Bolivia experimentó incrementos graduales: 2% en 2021 (Bs 2.164), 4% en 2022 (Bs 2.250), 5% en 2023 (Bs 2.362), 5,85% en 2024 (Bs 2.500) y 10% en 2025 (Bs 2.750).
- El incremento del 20% para 2026 duplica el porcentaje del año anterior, que fue el más alto en los últimos 5 años.
Qué sigue: Según el decreto, el incremento a Bs 3.300 es de aplicación obligatoria tanto para el sector público como privado, bajo supervisión del Ministerio de Trabajo.
- El ajuste busca paliar la inflación en un contexto de emergencia, pero bajo el riesgo de desincentivar la demanda de trabajo en el sector formal.
